De beso en beso

05 octubre, 2015 - Bodas - -

 

¡Qué gozo, que no sean

nunca iguales las cosas

que son las mismas! ¡Toda, 

toda la vida es única!

Por eso los amantes

se prometen los siempres

con almas y con bocas. 

Viven de beso en beso

rodando, como el mar

se vive de ola en ola,

sin miedo a repetirse.

Cada abrazo es él, solo;

único, todo beso.

Y el amor al sentirlo 

besa, abraza sin término,

buscando

un más detrás de un más,

otro cielo en su cielo.

 

Pedro Salinas

Deja un comentario

Se querían, sabedlo

16 septiembre, 2015 - Bodas - -

 

Se querían. 
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, 
labios saliendo de la noche dura, 
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? 
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

 

Se querían como las flores a las espinas hondas, 
a esa amorosa gema del amarillo nuevo, 
cuando los rostros giran melancólicamente, 
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

 

Se querían de noche, cuando los perros hondos 
laten bajo la tierra y los valles se estiran 
como lomos arcaicos que se sienten repasados: 
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

 

Se querían de amor entre la madrugada,

entre las duras piedras cerradas de la noche, 

duras como los cuerpos helados por las horas,

duras como los besos de diente a diente solo.

 

Se querían de día, playa que va creciendo, 
ondas que por los pies acarician los muslos, 
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando... 
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

 

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos, 
mar altísimo y joven, intimidad extensa, 
soledad de lo vivo, horizontes remotos 
ligados como cuerpos en soledad cantando.

 

Amando. Se querían como la luna lúcida, 
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro, 
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida, 
donde los peces rojos van y vienen sin música.

 

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios, 
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas, 
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal, 
metal, música, labio, silencio, vegetal, 
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

 

 

Vicente Aleixandre 

(La destrucción o el amor)

Deja un comentario