EL VALOR Y EL PRECIO DE LAS FOTOGRAFÍAS

UN BUEN RETRATO tuyo o de la persona que más quieres NO TIENE PRECIO, porque su valor sentimental es mucho mayor que el dinero que tengas que pagar (y con el tiempo ganará aún más valor). Sin embargo la mayoria de la gente piensa de entrada que contratar a un fotógrafo para que te retrate es caro; pero es lógico, porque si les falta información sobre el trabajo que hay detrás es normal que no le den el verdadero valor. Muchos clientes piensan que hacer un retrato es poner a una persona delante, encuadrar y darle a un botón, porque ya las cámaras buenas hacen todo (y si no pues se terminan "ellas solas" en el ordenador dándole al botón "arreglar automáticamente" de Photoshop o a un filtro de Instagram).

Otros se limitan a comparar unos fotógrafos con otros simplemente dividiendo el número de euros que cobra por su trabajo, por el número de imágenes entregadas.  Ante eso la mayoría de los fotógrafos opta por la opción fácil que es dar un CD con muchas imágenes (aunque ninguna sea buena y todas sean superficiales y similares; de este modo además le quieren hacer ver al modelo que si no ha salido bien la culpa no es suya) y dejar que el cliente termine el trabajo (que escoja la foto que más le guste -cuando editar es uno de los trabajos más difíciles de la fotografía, y existen personas que sólo se dedican a ello, los editores gráficos-, que las procese y retoque como quiera y malamente sepa, que la lleve a revelar donde quiera -con lo difícil que es encontrar hoy sitios donde revelen bien-, y que las termine y enmarque donde quiera -le cobren lo que le cobren-). De este modo los fotógrafos se quitan la mayor parte del trabajo (que por tanto es lo que más dinero cuesta, ya que el tiempo es lo más caro) y de los problemas y discusiones con los clientes... Pero claro, el resultado final es casi siempre una chazupa, y es cuando hay que decir que lo barato sale... carísimo...

Por eso creo que es deber de los fotógrafos informar a los clientes para que decidan con conocimiento de causa. Es verdad que lo que hace un mal fotógrafo lo puede hacer casi cualquiera ("para eso me lo hago yo", suele decir la gente), pero también es cierto que lo que puede conseguir un buen fotógrafo es casi imposible que  lo pueda hacer alguien que no sabe, porque la fotografía es un arte que nunca se termina de aprender o perfeccionar ni aunque le dediques toda la vida (pues siempre habrá cosas nuevas que aprender y experimentar). Aparte de que el valor de la fotografía como arte es bastante subjetivo, cada fotógrafo tiene su manera de trabajar, no tiene absolutamente nada que ver los años y la manera de estudiar de cada uno (porque aquí no existen casi las enseñanzas regladas), todos utilizan unos equipos totalmente diferentes, cada uno tiene un nivel ético y profesional, y por tanto cada uno dedica un tiempo diferente a dar por terminado un trabajo, etc, etc. 

 

CALIDAD Y NO CANTIDAD

Hoy día lo que todo el mundo tiene es cantidad de fotos, pero lo que no tiene es calidad en sus fotografías. Lo difícil de un retrato es sintetizar; disparar mucho una cámara (para hacer un "book") es facilísimo; lo difícil es resumir en una sola foto la esencia de la persona. Las fotos que van a perdurar son las muy buenas, y las malas y regulares no las va a recordar nadie. La gente va al Louvre a ver la Gioconda (con un retrato bueno basta y sobra para pasar a la posteridad), pero no va a ver el "book" de tal o cual persona porque se aburriría a la tercera imagen.

La calidad puede que implique hacer cantidad, pero para conseguir calidad se requiere sobre todo de MUCHO TIEMPO: tiempo de oficio en la fotografía (en la que hay que estar constantemente educando tu mirada y tu sensibilidad, actualizándote en el estudio de programas y de equipos, años y años de experiencia en tu especialidad, en el estudio de las múltiples disciplinas que conlleva: perfeccionar la técnica y el estilo, la destreza, psicología, ...), mucho tiempo dedicado a ganar dinero para poder comprar los mejores equipos (que hay que renovar cada pocos años), mucho tiempo y dinero invertido en márketing para que el cliente te pueda encontrar, y sobre todo, que es lo que a la gente le importa, mucho tiempo dedicándole a la persona que retratas para preparar la sesión (escoger el lugar, vestuario, peinado...), estudiar a dicha persona y conocerla,  tiempo para hacer la sesión fotográfica despacioy mucho tiempo después de la sesión para seleccionar las mejores fotos, para procesarlas, retocarlas si hace falta (porque lo que lleva tiempo es hacerlo tan sutilmente que no se note), para revelarlas bien, para terminarlas y enmarcarlas bien, etc, etc.

Y es que sólo lo que se hace con tiempo perdura en el tiempo. De una buena fotografía no te cansas de mirarla, porque te reconforta contemplarla, y por tanto la "amortizas" pronto. De unas malas fotografías al momento las olvidas, porque no te dicen nada, y por tanto es perder el dinero. 

 

EL PRECIO de tu retrato LO PONES TÚ

En una fotografía de retrato, en realidad, EL PRECIO LO PONES TÚ. Aunque lo importante es la mirada del fotógrafo (y la belleza está en gran parte en el ojo del que mira), y siempre garantizo que las fotos las voy a hacer yo personalmente, la CALIDAD y la PROFUNDIDAD de un retrato va a depender en gran parte del TIEMPO y el interés que le dediquemos los dos. En un reportaje fotográfico de bodas los precios son más o menos estándar, porque el tipo de trabajo es siempre muy similar, tanto las horas de realización del reportaje en sí, como las horas de postproducción; pero en un retrato intervienen muchas más variantes.

Ya he dicho que pienso que todo el mundo es fotogénico, pero es verdad que unas personas necesitan más tiempo que otras para mostrarse como son, para relajarse, para mostrar su mejor versión. El fotógrafo tiene que colaborar para sacar ese "mejor tú", porque en la mayoría de los casos no está a la vista y hay que "sacarlo". Y para eso necesita de más o menos tiempo y trabajo. Igual que para enamorar a alguien hay que dedicarle tiempo, para enamorar a la cámara también hace falta tiempo.

Del mismo modo no es igual hacer una fotografía de retrato en un solo lugar y con un solo vestuario, que andar probando en distintas localizaciones y con distinta ropa, peinados... No es lo mismo jugárselo todo a una sesión, que hacer varias sesiones a lo largo de un periodo de tiempo (porque uno no está igual en primavera, que en verano, en otoño o en invierno; cambia la luz, cambia el estado de ánimo, cambia el tipo de ropa, y la persona también cambia, porque mientras más sesiones más confianza tendrá con el fotógrafo y consigo misma, y más relajada estará). Y por parte del fotógrafo mientras más tiempo dedique a una persona más la conocerá y más posibilidades tendrá de llegar a captar su esencia. 

No es tampoco lo mismo hacerse unas fotos para un perfil de una red social o para dar la mejor impresión a la hora de buscar trabajo o pareja (para lo que bastan unas pocas fotos digitales en baja resolución), que hacer las fotografías con las mejores cámaras de película que se han hecho nunca (Hasselblad y Leica), revelando manualmente los carretes, ampliando las fotografías en gran formato en el mejor papel fotográfico posible, y con un enmarcado eterno con la finalidad de decorar una estancia de tu hogar.

Y no es lo mismo hacer las fotos en Madrid (donde resido), que encargarme un retrato de tus padres en su casa del pueblo, o que acompañarte al pueblo de tu infancia o a cualquier lugar del mundo para ti especial (tu playa secreta, tu ciudad...), para hacerte esas fotografías en ese lugar para ti mágico donde te sientes tan bien que te brilla la mirada nada más llegar porque es donde de verdad eres más TÚ (y que evidéntemente eso se va a reflejar en el retrato). Por tanto en principio ESTOY DISPUESTO A DESPLAZARME A CUALQUIER LUGAR para hacer un retrato, pero evidentemente no para hacer cualquier tipo de retrato, porque no me compensaría. Por eso dependerá de cada persona el decidir si le compensa o no añadir los gastos de tiempo y desplazamiento.

 

PRESUPUESTO

Cada fotógrafo tiene un estilo: una forma de mirar, una manera de trabajar , un equipo fotográfico y una técnica personal, una formación, unas vivencias, una sensibilidad... Por ese motivo nunca dos fotógrafos te van a mirar de la misma manera, y por eso lo mejor es que si te apetece tener un retrato BUSQUES en internet, COMPARES las fotografías de retrato que tenga cada uno (porque no se pueden comparar imágenes de especialidades distintas) Y ESCOJAS aquel fotógrafo que te de más confianza (por la solidez de su trabajo y de su discurso) y con el que te sientas más identificado.

Si decides que puede ser José Pedro Salinas,  CUÉNTAME LO QUE QUIERES, o la idea que en principio tienes en tu cabeza, y SIN COMPROMISO ninguno te pasaré el PRESUPUESTO con las distintas opciones para que tú elijas.

Sí te puedo decir como aproximación, que LA MAYORÍA de las sesiones de Retrato en Madrid capital SUELEN ESTAR ENTRE los 90 € y los 175 €. También repito que puedo desplazarme a cualquier lugar de España, pero que eso será sólo para las sesiones de quienes estén dispuestos a dedicarle tiempo (y por tanto a realizar una mayor inversión).

Puedes si quieres rellenar el formulario situado en CONTACTAR (pulsando aquí), o bien escribirme a fotografo@jospedrosalinas.com o llamarme al 915-23-20-40.

Puedes ponerte en contacto del mismo modo si deseas adquirir una TARJETA-REGALO (ver más información aquí).